>> Anes Ortigosa


La muerte a los 25

Es muy probable que leas esto con más de 25 años, incluso yo tengo más de 25 años y seguimos vivos. Pero la muerte de la que hablo no es a nivel biológico, sino mental y como forma de vida.

En la imagen que ilustra este texto tienes un ejemplo muy claro de lo que quiero decir. De hecho, no creo que sea el primero en hablar de este tema, cualquiera que ya haya superado esta edad y observe su vida y la de su generación se habrá dado cuenta también de este hecho.

evolución de la falta de creatividad

La muerte creativa by Anes Ortigosa

La creatividad siempre se dice que nacemos con ella, se desarrolla durante los primeros años de vida, luego se optimiza, alcanza su grado máximo y posteriormente va cayendo a medida que se cumplen años. Yo creo que ocurre a medida que adquirimos conocimiento y dejamos de sorprendernos con las cosas que nos rodean y de tener ilusión por seguir haciendo cosas nuevas. Por lo que algunos llaman madurar.

Madurar hoy día significa entrar en el prototipo de persona media. Me da igual hablar de hombre o mujer, pero básicamente tiene que cumplir unos pequeños hitos.

  • Haber asentado la cabeza: Esto es, ser más aburrido que todas las cosas y no hacer nada que según la mayoría no se correspondan con la edad y estatus social que tiene.
  • Ser comedido/a cuando se está de ocio: Se terminaron las celebraciones que terminan con la salida del sol y el consumo de alcohol barato (botellón)
  • Dominar la cocina tradicional: Platos realizados en el microondas no pueden formar parte de tu dieta aunque hablemos de un pollo en salsa con cama de verduritas tiernas (tiempo de cocinado 13 minutos)
  • Si tienes trabajo, trabajar todos los días exactamente igual: Ceñirte a tus horarios o hacer alguna hora más y terminar tu lista de tareas repetitivas diarias.
  • Hoteles 3 estrellas: Si se da la situación de hacer alguna escapada de fin de semana o viaje con pernoctación, la condición mínima aceptable es hotel 3 estrellas y que tenga un mínimo de servicios extras que no vas a usar. Pero lo buscas para evitar tener gente “joven” en las habitaciones contiguas.
  • ¿Recuerdas el sexo?: Si estas en pareja, con uno a la semana seguirás siendo la envidia de tus amistades. Si estas libre, los preliminares se han transformado en cenas y alguna que otra conversación sentimental. La otra opción es que te has convertido en una especie de superhéroe, la discreción es tu bien más preciado y tienes una segunda identidad que proteger.

Así podría seguir con varios hitos más, pero tampoco me quiero recrear en los puntos negativos, provocar un bajón anímico y perder lectores. En realidad estas cosas no ocurren exactamente a los 25, hay una horquilla de años que podemos ampliar hasta los 30 o así.

La sociedad y lo políticamente correcto siguen encauzando las vidas de cualquier persona en dirección opuesta al desarrollo personal y ente creativo. Si quieres hacer algo, hazlo. (respetando la legalidad). Eres tú quién tiene que decidir las cosas que quiere hacer y vivir. Las críticas siempre van a llegar, en la mayoría de ocasiones por envidia y porque aunque no quieras estás destacando y viviendo a tu estilo.

¿Recuerdas cuando de niño querías ser mayor? Pues enhorabuena, ya lo eres. ¿Y ahora qué? Puedes optar por quedarte en la desilusión de haber visto que no era lo que parecía, o plantearte que de mayor quieres ser niño.

  • No eres peor persona por quedar con varios amigos una noche, poner un fondo común para tener algo de beber y estar charlando y poniéndote al día de sus vidas hasta la salida del Sol.
  • Los videojuegos están en su máxima expresión y se supone que se crean para gente como tú, mayores de 18.
  • Tu vida sexual te pertenece a ti, disfrútala siempre que puedas en la medida de lo posible. Ten presente que tu libertad termina donde empieza la de otro y que hay unas normas mínimas a cumplir. Por el resto, no tienes que dar más explicaciones a nadie.
  • En el ámbito laboral depende de cada situación, pero apuesto a que tienes ciertos margenes de maniobra para hacer tus cosas. Úsalos y sal de la rutina, serás más feliz.
  • El secreto de cocinar es disfrutar con lo que haces y que el resultado guste a quién se lo come y también se disfrute.
  • Sino quieres que te estereotipen o te pongan etiquetas, tu no las pongas. No tengas perjuicios contra cosas nuevas o creas que no es para ti o no vas a encajar. Si te gusta y disfrutas, esa actividad, cosa, evento, objeto está pensado para gente como tú.

Si coincides con algunos de los planteamientos de este texto, tienes ganas de ser tu mismo/a pero te da miedo “destacar”, reflexiona lo siguiente: Si todo el mundo se decidiera a dar el paso de liberarse de los perjuicios y miedos, todos seriamos más felices y estaríamos más contentos, no tendríamos que seguir viviendo en una mentira u ocultando el verdadero yo. ¿Crees qué nadie más de tu entorno piensa lo mismo? Claro que si, de hecho si compartes esta publicación por ejemplo en Facebook, verás que recibes varios “Me gusta” y comentarios. Todos queremos ser libres. Admítelo públicamente y quién sabe si a raíz de eso no recuperas parte de tu verdadero yo, incluso arrastres a algún amigo o amiga y surja algún plan o idea para recuperar al adolescente interior que matamos a los 25.

 

Anes Ortigosa

Anes Ortigosa

emprendedor inquieto, mente creativa, potenciador de ideas, mi ámbito es la creatividad y vivo en ella. Toda mi vida gira entorno en hacer cosas diferentes.

More Posts - Website

Follow Me:
TwitterGoogle Plus

Fecha: 28 Octubre, 2015
Visitas: 2.098
Categorías: Historias Home,
  • Lo admito publicamente: Quiero ser libre”, y quiero ser niña otra vez.
    “Cuando maduréis, os espero en los columpios”.
    Muchas gracias Anes por la energía de este post.

    • Anes

      Gracias Dori por comentar y sobretodo por dejarte llevar y querer volver a disfrutar de los columpios. 😉
      Saludos y éxitos!

 
Mapmakers en Facebook Mapmakers en Twitter Mapmakers en Google Plus Mapmakers en Youtube Mapmakers en Pinterest Mapmakers en Foursquare Mapmakers en Instagram Mapmakers en Linkedin
Considérate empujado