>> Karla Covarrubias


Tres puntos de apoyo

Una de las características más destacadas de los mapmakers es la resiliencia. Esta palabra rara que pocos conocemos pero que seguramente alguna o varias veces la hemos asociado a historias de héroes anónimos o conocidos que salen de las situaciones más abrumadoras de la vida. Esas personas que parece que todo lo pueden, que nada les cansa y que nunca se rinden. La resiliencia es entonces,  la fuerza para reponerse de la adversidad, para tener el valor y las ganas de hacerlo.

En mis ya más de tres décadas de vida en este planeta he encontrado una fórmula para llevar a cabo esta palabra y ponerla en acción cuantas veces me ha sido necesario, la receta mágica que he descubierto la llamo: tres puntos de apoyo.

En mi adolescencia, tuve la fortuna de realizar diferentes deportes extremos entre los que se encontraba la escalada en roca, cualquiera que la ha practicado sabe que es primordial contar con tres de las extremidades bien colocadas sobre la piedra a escalar y sola una de ellas, la cuarta, móvil, ya que esta nos permitirá avanzar, aunque en ocasiones se resbale de la roca, los otros tres puntos siempre nos rescatarán debido al fuerte soporte que les hemos dado. Así es la vida (al menos en mi perspectiva), uno debería regirse por cuatro pilares básicos: el espiritual, el emocional, el físico y el intelectual. Todos igual de importantes. Sin embargo, las adversidades nos llevarán invariablemente a que se desestabilice alguno de ellos, si el resto están fuertes, serán esos quienes nos mantengan a flote. Por ejemplo, todo mundo hemos sufrido alguna pérdida, quizá de algún amor, esto pega directamente al pilar emocional, pero si el espiritual, el físico y el intelectual se encuentran intactos, lograremos sobrevivir al impacto. La receta es sencilla, aunque el convencimiento de esto no necesariamente lo es. Una persona impactada en lo emocional, debería entender que es necesario refugiarse en lo espiritual además de nutrir el cuerpo y el intelecto hasta que se recupere la sana emotividad. Sin embargo, somos tan torpes que después del impacto sufrido a un pilar continuamos dañando los otros, regularmente el físico dejando de comer, de dormir, fumando imparablemente o comiendo en exceso, e incluso llenando el cuerpo de alcohol. Esto nos llevará a dañar un segundo pilar, quedando solo con dos.El resultado es obvio, una mesa que antes tenía cuatro patas es imposible que conserve el equilibrio ahora solo con dos.

Si bien la teoría se lee fácil, llevar un estilo de vida basado en esta fórmula requiere de una alta disciplina, convencimiento y el ejercicio consciente de que esta es una manera de recuperar la propia estabilidad. 

Observa el mundo a tu alrededor, observa a aquellas personas que han salido adelante; según su cosmovisión, algunos te dirán que se concentraron en Dios (pilar espiritual), otros en sus hijos (pilar emocional), otros en su trabajo (pilar intelectual) y otros en su cuerpo (pilar físico), cada quien te hablará del pilar que le sirvió de bastón o del más importante en esa época de su vida, pero sin lugar a dudas tuvieron que usar los otros pilares para continuar con su vida y pasar el bache.

 

Esta fórmula que ahora te comparto me ha sacado a mí no solo de la miseria económica sino de la física, y de las más difíciles: la emocional y la espiritual. Desde la abundancia de mi corazón ahora te la regalo esperando que a ti te sea tan útil como lo ha sido conmigo y que tus pilares sean más fuertes que las columnas del Partenón.

 

Karla Covarrubias

Karla Covarrubias

Ecommerce accelerator, escritora, bailarina y hedonista que disfruta de la vida bajo los embrujos de un chai, café o la parafernalia de un buen vino.

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Fecha: 31 Agosto, 2015
Visitas: 2.939
Categorías: Historias Home,
  • Hola Karla. Qué post más interesante y útil para aplicarlos en momentos de crisis.
    Felicidades por él.

    • Gracias a ti por leer este artículo. Ojalá te haya sido de utilidad. 🙂

  • Dario Torres

    Karla felicidades por ese enfoque. Nunca lo había visto de esa manera. El ejemplo que has dado con la escalada en roca ha sido muy ilustrativo. Saludos desde Madrid de un paisano tuyo. Te invito a que veas mi proyecto social. Tengo una ONG. Se llama Descubre tus Talentos. Ayudo a los jóvenes y no tan jóvenes a desarrollar sus talentos a través del coaching y la inteligencia emocional que me parece una de las competencias clave del siglo XXI. échale un ojo: http://www.descubretustalentos.org

    • Hola Dario.

      Muchas gracias por la felicitación, agradezco profundamente que hayas tomado el tiempo para leer mi artículo y más aún de comentarlo. Solo les compartí lo que llevo a la práctica desde hace ya varios años. Un gusto conocer tu proyecto que está muy “guay” como dicen en Madrid, mi querido paisano. Me encanta saber que personas como tú hacen o hacemos el cambio; completamente de acuerdo con lo que planteas de la educación y mejor aún que lo hagas con la población joven.

      Seguramente seguiremos en contacto compartiendo filosofías y sobre todo, el cambio en el mundo que nos gustaría tener.

      Abrazo desde el país que te vio nacer. 🙂

 
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