>> Delfina Garcia Pastor


La verdad

Hace yafile271302365586 tiempo llegué a la conclusión de que la verdad no existe.

Existen las verdades.

Existen las personas con sus mochilas de creencias limitantes basadas en discursos ajenos escuchados una y otra vez y repitiéndose automáticamente en la cabeza como pensamientos propios. También existen las personas con experiencias que les han hecho sentir, aprender, ver la vida desde un prisma concreto.

Creo que nunca sabremos la verdad absoluta de nada porque nos falta información y la que nos llega, la que descubrimos, no es objetiva, esta sesgada, filtrada, inventada.

Un día colisionamos. Algo sucede. Todo se interpreta. La historia se desarrolla. En realidad nunca se acaba. Como mucho se olvida. A veces nuestro subconsciente nos hace un favor y nos nubla la memoria. A veces somos capaces de observar algo que sucedió de otra manera.

Entonces ¿Cual es la verdad?.

Hace muchos años me enamoré de un hombre que vivía muy lejos, a miles de kilómetros. No existian los móviles ni internet. Estuvimos escribiéndonos diariamente. Fue una de las experiencias más bonitas de mi vida, cada día durante varios meses estuve recibiendo cartas y enviando otras en las que contaba cosas sobre mi y mi vida y mis sentimientos a otra persona y al mismo tiempo esta persona me escribia a mi. Hubo días en que recibía hasta tres cartas diarias porque se acumulaban. El cartero me saludaba por la calle.

La historia continuó y me fuí unos días a aquel sitio, tan diferente de donde yo siempre habia estado, luego vino él aquí. Aprendí el idioma (un poco) para comunicarme con sus amigos y su familia porque él hablaba castellano. Cuando no estabamos juntos cada dia me acercaba a una cabina cerca de mi casa y gastaba parte de mis ahorros para hablarle durante unos minutos.

En verano tomé un autobús y tardé 30 horas en llegar a mi destino con tan sólo un par de paradas. Cuando llegué a la estación nadie me esperaba allí, pero como conocía la dirección tomé un taxi. Tampoco habia nadie esperandome en la puerta de la casa. Llevaba una maleta que pesaba mucho porque estaba llena con mi ropa y además algunos regalos para él. Eran cuatro pisos sin ascensor. Él bajó y subimos la maleta entre los dos. Mientras la subiamos yo lloraba y él ponia cara de no entender nada. Seguramente yo ya sabía la verdad aunque no la conocía o no la quería saber.

Estuve alli menos de lo esperado. Un par de semanas. De un día para otro me dijo que ya no queria estar conmigo. Cambié el billete de regreso y esta vez fueron 36 horas. No me dio ninguna explicación, aunque le pregunté muchas veces, pero me dio a entender, o yo entendí, que había sido a causa de algo que había hecho mal, sin decirme qué.

Hasta hoy sigo sin saber qué le pasó.

Ahorá sé cual es mi verdad. Mi verdad es que me dijeron cosas muy bonitas. Recibí un montón de cartas pero no me las escribieron a mi. Seguramente eran para la que se esperaba que fuera. La verdad es que descubrí que era capaz de recorrer en un autobús miles de kilómetros para ver a alguien que ni siquiera fue a recogerme a la estación para ayudarme a llevar mi pesada maleta. Pero esa es mi verdad. ¿Cual será la suya?

Pueden decir de ti lo que quieran. Puede que quieran cambiarte. Te juzgarán por hacer las cosas de una determinada manera o por no hacerlas. Puede que esperen cosas de ti que tu no quieres hacer. Te irán poniendo encima todas esas capas de pintura y maquillaje para que parezcas deslumbrante hasta que un dia te mires y no te reconozcas.

La verdad es tuya, creeme. Tú eres la verdad. Tu, con palabras o sin palabras, sin adornos ni tonterias. Tu eres tus decisiones cuando nadie te mira. La verdad es cuando te quedas o cuando decides marharte. La verdad es cuando lo intentas y te caes y te levantas. La verdad es cuando la cagas y asumes que ya está hecho y cuando lo logras. La verdad es que seas como seas eres digno de amor. Empieza por ti mismo a descubrir que lo que hay debajo de todo lo postizo y superfluo es valioso. Yo aún estoy en ello y no veo todavía mi verdadero rostro detrás de todo este miedo por no ser aceptada y querida por otros. Este miedo por perderme al perder.

Igual algún día dejaré de temblar solo de pensarlo y llegará la paz. Confio en ello. Vendrá de dentro. Nadie me va a salvar.

Limpiaré y limpiaré. Distinguiré mis pensamientos auténticos de los juicios externos. Diré NO a toda voz que intente menospreciarme y desvalorizarme, incluso a la de las personas que ya no están presentes pero cuyos ecos rebotan en mi cabeza una y otra vez. Recordaré la razón por la que un día amé, me ilusioné y me metí en aquel autobús aunque nadie viniera a buscarme. Porque esa es la verdad.

La verdad es lo que permanece cuando te desprendes de lo que no te pertence. La verdad es que estoy aquí escribiendo este post que podría estar escribiendo en otro lugar.  Podría estar durmiendo porque mañana madrugo y es tarde ya. Pero ¿ves? aqui estoy con mi decisión. La verdad se asoma cuando nadie mira. Este es el regalo que hoy llevaba en mi pesada maleta, y no te espero en la estación pero si quieres venir, entonces ven.

Lo demás son otras verdades

Delfina Garcia Pastor

Delfina Garcia Pastor

Nací en Alcoy. Solo estuve alli un mes cosa de mis padres y el amor por su pueblo. Mi infancia hasta los 11 años transcurrió en Madrid, edad en la que vinimos a Valencia donde sigo residiendo. Estudié Psicología. He trabajado como psicóloga, orientadora laboral y formadora. Hace 8 años tuve una niña y desde entonces aprendí a hacer muchas más cosas nuevas que en toda mi vida profesional. Hago lo que puedo con lo que tengo. No tengo mucho pero lo aprovecho bien. De 2013 a 2015 estuve desempleada. Me estresé, me deprimí, lo superé, cree un Blog, empecé a escribir artículos y a publicar poesías. También decidí dedicar mi un poco de mi tiempo a ayudar a algunas personas desde dos asociaciones sin ánimo de lucro. En esos dos años aprendí que mis circunstancias eran inestables pero mis valores eran firmes. Que somos lo que hacemos y cómo lo hacemos aunque no nos paguen por ello o no se valore. En 2015 empecé a trabajar de nuevo. Ahora trabajo en administración de una residencia de personas mayores dependientes y está siendo un gran reto. Básicamente mi trabajo es detectar necesidades y gestionar soluciones, además de tratar con proveedores, tramitar facturas, hacer escritos y atender las cuestiones de las personas que trabajan allí junto con el Director. Siento la vida en estereo y atodo volumen. Si pasa una mosca y está triste la oigo llorar. Me molesta el ruido. Me gusta nadar. Me gusta el agua. Estoy en constante proceso de aprendizaje y mejora. Me gusta el cambio. Aprender cosas nuevas. Soy diferente ... como todos pero se nota más porque no me preocupo en esconderlo. Siempre que me creo derrotada me doy cuenta de que me estoy tirando un farol. La vida es más grande de lo que puedas imaginar. Tu y yo, nosotros, todo. Somos un organismo llamado universo. Y la magia existe, se llama AMOR. Al final solo queda eso. AMOR. Piensalo. O mejor. Hazlo.

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Fecha: 4 Octubre, 2016
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  • Hola Delfina, qué post más bonito… Me gusta mucho la idea de que “la verdad es mía y yo soy mi verdad”, es una forma muy poética de confiar en lo que siento y en lo que soy.
    Felicidades por este mar de prosa poética.

    • Hola Dori. Ha pasado demasiado tiempo desde que escribiste esto. Lo siento. En realidad confiamos demasiado en los demás en lo establecido y demasiado poco en nosotros mismosen general. Un abrazo

  • Domicio De La Aldea

    Me encanta
    La verdad es lo que permanece cuando te desprendes de lo que no te pertence …
    Gracias Delfina !!!

    • Gracias a ti Domicio. Así lo siento yo. Que cargamos demasiadas cosas que no son nuestras, que nos las han puesto sin preguntar. Desprendámonos de lo que no es nosotros. Un abrazo fuerte.

 
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